Diario de... un lector - Libros de vacaciones
No me estoy refiriendo a los que cuentan historias estivales, ni a los que están especialmente indicados para estas fechas, sino a los libros que literalmente se van de vacaciones.
Hay mucha gente que carga con ellos en sus grandes o pequeños viajes. Yo llevo los míos y nunca falta uno en mi maleta. LLevando un libro siempre se puede leer en los ratos muertos. Pero la realidad es que en los ratos muertos entra mucho sueño y la voluntad no va de vacaciones con nosotros, por lo que normalmente uno acaba por no leer nada.
Me queda el consuelo de que les da un poco el sol y conocen mundo, que es justo lo que ellos hacen por mi el resto del año.