Diario de... un televidente - Publicidad
Casi nunca veo los anuncios, pero sí que los oigo. Y es que las distintas cadenas suben tanto el volumen cuando llegan los anuncios que es inevitable escucharlos desde cualquier rincón de la casa.
Entiendo que ese es su cometido, pero resulta bastante molesto, y yo particularmente odio ese tipo de triquiñuelas.
Entiendo que ese es su cometido, pero resulta bastante molesto, y yo particularmente odio ese tipo de triquiñuelas.